Skip directly to content

Envejecer con Orgullo

“Envejecer Con Orgullo – Calidad de vida no tiene edad”  tiene como objetivo fomentar una reflexión positiva acerca de la madurez, mostrando cómo ven y planean el envejecimiento las diferentes generaciones.

La iniciativa propone un diálogo sincero sobre el tema. Ayudando a disipar los temores relacionados al envejecimiento, para que las personas puedan reconsiderar el significado de esta etapa de la vida.

Las emociones positivas nos ayudan al buen vivir

Si se pudiera caracterizar de manera señera una visión de cómo nos gustaría ser percibidos por los demás cuando envejezcamos, seguramente aparecerían aspectos tales como haber logrado alcanzar los elementos de sabiduría necesarios para disfrutar la vida hasta el último suspiro o inclusive haber encontrado la palabra o el silencio justo en muchas circunstancias de la vida.

En ese recorrido de diferentes emociones y sensaciones, uno de los atributos  que colorea y define nuestras vidas es la capacidad de hacer juicios certeros de la mano con poder tomar decisiones adecuadas. Asimismo, no se puede dejar de lado que las emociones tiñen cada uno de nuestros actos pero muchas veces no las consideramos un elemento central, cuando en realidad si los son.

Las emociones, de por sí son de difícil definición, en compañía de los sentimientos nos mueven algo interno o externo e inclusive nuestros pensamientos. Además, nos dan una visión única e irrepetible de la percepción individual y a su vez generan cambios o respuestas sobre nuestro accionar. Existen seis categorías básicas de emociones: alegría, miedo, ira, tristeza, sorpresa y asco. Estas poseen diferentes matices y mezclas que de acuerdo a lo cuantitativo, cualitativo, positivo o negativo de las mismas, nos lleva a sensaciones como “estoy muy triste” o “estoy extremadamente alegre”. 

Cuando empezamos a ver la influencia del envejecimiento en nuestras vidas, hay un elemento clave: la atención emocional. Esta hace que a las personas mayores les sea más fácil recordar un evento desde la vertiente emocional que desde la corriente cognitiva. Esto sucede sin importar si la emoción es positiva o negativa. 

Recordaremos en una etapa de mayor edad una cantidad superior de palabras con un tinte emocional que aquellas cuyo significado no implican una emoción o son más racionales. Éstas reflejan fenómenos psicológicos y fisiológicos que representan adaptaciones a lo que nos sucede, por lo que pueden tener implicancias sobre los procesos biológicos ligados a los estados de salud-enfermedad.

Existe una relación sistemática entre la existencia de emociones negativas con enfermedades cardiovasculares, hipertensión o el cáncer. Por el contrario, las emociones positivas conducen a un estado físico saludable. Al centrarnos en los adultos mayores, debiésemos de aspirar que en ellos haya una mayor carga y memoria de experiencias subjetivas de carácter positivo así como un mayor recuerdo de eventos positivos.

Las emociones nos ayudan a vivir mejor, incluso en vez de vivir la vida en blanco y negro nos llevan a vivirla en colores. Aprovechemos entonces elementos en los cuales generemos recuerdos emotivos positivos en nuestro entorno asignado o bien por conocer. Practiquemos el buen humor de esta forma se desterrará por mucho tiempo la soledad.

Dr. Juan Carlos Molina

Basado en aporte de Dr. Javier Yanguas en publicación Web Mayor y Salud

Contacto intergeneracional: puentes de amor y sabiduría

En la actualidad vivimos en un escenario en el que la mujer se ha ido incorporando cada vez más al mundo laboral. Este cambio ha tenido un especial impacto en aquellos países donde la composición familiar se ha modificado, pasando de una mayor existencia de familias extendidas en las que convivían tres generaciones bajo el mismo techo y estaban influenciadas por la migración a las grandes urbes, hacia familias nucleares en las que conviven papá, mamá e hijos, en este caso sin los abuelos pero si con una presencia ocasional de estos últimos. 

A partir de esto se hace evidente que las familias nucleares generalmente están en las periferias de las ciudades mientras que los abuelos están en el centro. Por esta razón, muchas de las interacciones con las personas de la tercera edad se generan ante situaciones sociales adversas, sanitarias, condiciones como la viudez o la soledad y la enfermedad.

Actualmente estamos ante una situación en la que  algunos nietos han perdido la gran oportunidad de crecer al lado de sus abuelos, y se han forjaron la imagen de que la vejez está ligada a enfermedad y condiciones de desamparo. Por fortuna, ésta realidad es modificable y en parte es labor de todos generar ese cambio cultural donde los futuros adultos mayores del siglo XXI se lleven el mejor modelo de un  envejecimiento activo y con orgullo.

Retomando la idea con la que empecé este artículo, la incorporación de la mujer al mundo laboral, ha hecho necesaria la participación de los abuelos nuevamente en el cuidado de sus nietos, poniéndolos ante la oportunidad de asumir un nuevo rol social y familiar. Este nuevo escenario, requiere tener claro un factor de adaptabilidad porque esos abuelos se transforman en un paso importante de amor y sabiduría para sus nietos y desde ellos con su ternura e inocencia se dan elementos revitalizantes que a su vez recargan el espíritu de sus abuelos.

Es determinante que esta experiencia sea una elección y no una imposición que les lleve a abandonar su identidad y/o sus objetivos en la vida. Esto porque su rol no debe limitarse a ser  exclusivamente abuelo, deben mantenerse con liderazgo los roles de esposo(a), amigo(a) entre otros.

Un hecho para destacar y advertir, es que como parte de la vida los que ayer eran nietos dependientes que usted contribuyó a cuidar y formar, en ausencia de sus padres, llegarán a etapas del desarrollo en las que son cada vez más autónomos y comenzarán a buscar su camino en la vida. Esto aún teniendo en cuenta que en algún momento dependían casi totalmente de usted e incluso cuando usted perdió algo de su  identidad o de sus intereses personales por entregarse a ellos.

Ante este panorama, las relaciones intergeneracionales pueden mantenerse pero deben adaptarse en lo que significa respetar la independencia, dar confianza y ayuda o consejo.

También pueden aparecer distanciamientos, por lo tanto, como la canción “Cambia todo Cambia”, se debe tener flexibilidad al cambio y adaptación al nuevo tipo de relaciones que se pueden dar en pro de seguir permaneciendo. Para ello no debemos dejar de aprender de los demás y de nosotros mismos, para hacer perdurar esos puentes intergeneracionales que la mayoría de las veces serán oxígeno para el alma de una manera bidireccional.

Dr. Juan Carlos Molina 

Geriatra

Puntos a considerar para una sana vida cardiovascular

La mayoría de las veces delegamos nuestra responsabilidad de salud en otros y no asumimos en conciencia lo importante de mantenernos sanos y activos. Logramos valorar esta condición sólo cuando nos encontramos frente a una situación de pérdida de la salud en nuestro día a día o en nuestros seres queridos más cercanos.

Es por esto que en la medida que nuestros países se acercan o logran el desarrollo, la amenaza de las enfermedades cardiovasculares a partir de edades medias de la vida, con una fuerte consolidación  en la etapa de persona mayor.

A continuación presentaremos las 10 recomendaciones para que disminuyas el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular o mejorar tu calidad de vida si ya has sufrido una de ellas. 

1. Practica una alimentación saludable para tu corazón y arterias: frutas, hortalizas, pescado, aceite de oliva, verduras, carnes magras, cereales y lácteos descremados no deben faltar. Recuerde restringir el uso de sal, azucares y alcohol.

2. Dedique 30 minutos diarios a ejercitar o mover su cuerpo: Programe media hora al día para su salud en vez de 23 horas y media para la enfermedad. Muévase, elija la actividad física que más se adapte a su condición y gusto, camine, baile, corra, pasee al aire libre. ¡Muévase por su salud!

3.- No fume. De dos fumadores uno muere producto del cigarro, es el único producto legalmente vendido que mata a la mitad de los consumidores. Busca ayuda si no puedes dejarlo solo. Tu médico te aconsejará como conseguirlo. ¡Querer es poder!

4.- Controla tu peso con un especialista de la salud para conocer tu peso y también si éste está en el rango considerado como normal, dado tu sexo, estatura y edad.

5. Vigila la grasa acumulada en el abdomen: Esto puesto que es peligrosa para el corazón. En la mujer el perímetro debe estar bajo 88 cm y en el hombre bajo 102 cm.

6. Controle y conozca su presión arterial y si esta fuera de rango trátese.

7. Conozca sus niveles de colesterol y glucosa en sangre.

8. Controlar el estrés y la ansiedad.

9. Comparta su interés de cuidar su salud cardiovascular.

10. Es importantísimo conocer su riesgo cardiovascular, para así saber qué grado de protección necesita.

Basado en “Decálogo de la Vida Sana” de la Fundación Española del Corazón. (04/08/2016). Recuperado de https://urldefense.proofpoint.com/v2/url?u=http-3A__www.fundaciondelcorazon.com_prevencion_decalogo-2Dde-2Dla-2Dvida-2Dsana_679-2Ddecalogo-2Dde-2Dla-2Dvida-2Dsana.html&d=CwMCaQ&c=UE1eNsedaKncO0Yl_u8bfw&r=glIRqU89Fww7oIgMe0o3Eph4p3j15fGy0PUc_l_eepI&m=AlpApx80yb9ll0yrvJ0n6lVWxK1E5RzID7D23VBlhaM&s=eyrpvP3XcTM8PJgBvRH62G-3dCKAyaAk3yMiMuaPi_Y&e

Dr. Juan Carlos Molina

Geriatra